El proyecto hidroeléctrico Rositas avanza para obtener la licencia ambiental. Los afectados aún no reciben información al respecto

“21 Fortalezas Evo. Rositas”. Casa pintada por el partido de gobierno, MAS , en el municipio de Cabezas, donde, según comunarios se instalarían las oficinas de Ende.

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Continua vulneración de derechos indígenas en Bolivia: balance de once años

Mapa sobre violaciones a derechos humanos de pueblos indígenas (Elaborado por Marco Octavio Ribera)

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Hidroeléctrica Rositas: comunidades afectadas denuncian actividades inconsultas de ENDE y explican su postura

Santa Cruz, Bolivia.- Amplificamos la denuncia de la comunidad Lajitas Moroco, sobre que el día sábado 13 de enero de 2018, personeros de ENDE quisieron ingresar sin su autorización a realizar entrevistas y evaluaciones del impacto ambiental del proyecto hidroeléctrico, aprovechando que los comunarios están en sus labores agrícolas. La gente les pidió que coordinen primero con el Comité, impidiéndoles la entrada.

Difundimos también el vídeo del Comité de Tierra y Territorio,conformado por las comunidades afectadas por el proyecto hidroeléctrico Rositas, (Santa Cruz), donde explican porqué se oponen a la construcción de la hidroeléctrica.

 

#LlamanProgresoAsuDestrucción

Hidroeléctrica Rositas: comunidades afectadas denuncian que ENDE y personeros de la empresa china AAR ingresaron sin permiso a sus propiedades

Comunidad afectada Vado del Yeso, dice NO A LA HIDROELÉCTRICA ROSITAS (Foto: Martín Vilela)

Comunidades afectadas por la Hidroeléctrica Rositas, aglutinadas en el Comité de Defensa de Tierra y Territorio, denuncian que ayer jueves cuatro de enero, personeros de la empresa ENDE Guaracachi y extranjeros de la empresa china Asociación Accidental Rositas, (AAR), en dos vehículos, habrían ingresado sin permiso a la propiedad de las comunidades Moroco y Moroco Lajitas, en la provincia Cordillera.

Benigno Barrientos, Vicepresidente del Comité de Defensa, en entrevista, informó que la empresa AAR estaría haciendo un estudio complementario al que ya hizo con anterioridad la empresa española EPTISA, para confirmar los datos obtenidos por ésta última.

Aunque autoridades de ENDE afirman que solo ingresaron a caminos de uso público, los comunarios indican lo contrario. Al no explicárseles sobre los trabajos que en específico están realizando ENDE Guaracachi y la empresa AAR, las comunidades decidieron no permitir el ingreso de estas comisiones, así como exigen un informe detallado sobre el tipo de estudios que se realizan, la dimensión de las zonas a ser estudiadas, cuantas máquinas ingresarían al lugar, cosa que no existió hasta ahora.

Benigno Barrientos: Pero la mayor preocupación es que (ENDE y la AAR) al no poder dialogar, convencerle al propietario, están tomando la decisión de ingresar en vehículos particulares, en vehículos de ellos, de ENDE Guaracachi, recorriendo la zona y tomando datos con equipos, o sea están haciendo un estudio, como podríamos decir, de gabinete, no están haciendo un estudio serio bajándose al lugar, haciendo las calicatas que tienen que hacer, porque no tienen acceso, porque no pudieron a la gente convencernos.

No hay información completa a las comunidades afectadas

Estos trabajos  en área que las empresas realizan, se dan aunque aún no ha concluido el proceso de la llamada “socialización” del proyecto, la cual se estaría efectuando sin información completa. En comunidades de Vallegrande, como Vado del Yeso o Lajas Toco, no se ha permitido que las comisiones encargadas de dicha “socialización” ingresen.

El gobierno sostiene que la socialización del proyecto hidroeléctrico se ha realizado en un  90% de comunidades, y que se habrían realizado 165 reuniones con éstas, pero Barrientos indica que en los últimos meses, dichas reuniones de socialización se realizaron con comunidades que no son las 14 directamente afectadas por el proyecto hidroeléctrico.

Las comisiones de socialización, son cuestionadas y rechazadas por las comunidades afectadas porque  informan de manera amañada a la gente, únicamente detalles técnicos y los supuestos beneficios que traería la hidroeléctrica, pero no se explican  los impactos sociales y económicos que conlleva la construcción de Rositas.

A esto se suma la falta de información y consenso para realizar los estudios, lo cual sucede no solo ahora con el caso de las empresas AAR y ENDE Guaracachi, sino ya pasó con la empresa española EPTISA que hizo sus trabajos desde 2015 en la zona, con avionetas sin respetar las decisiones de la gente afectada, la cual se había negado a que ingresen a sus propiedades sin su consentimiento.

Benigno Barrientos: Nuestra mayor preocupación de nosotros como propietarios privados  es que este proyecto está avanzando de manera gigantesca en sus estudios, sin consenso de los propietarios ingresando a hacer trabajos de escondidas sin tener la capacidad de dialogar con el propietario, de decirle: señor este proyecto va  así y aquí está el beneficio. La mayor preocupación de nosotros como afectados es que no nos muestra una realidad de qué va a pasar con el afectado. Si hubiera la buena intención, nosotros siempre hemos abierto la puerta al diálogo, personalmente mi persona, estamos dispuestos a debatir y contribuir  al desarrollo del país, pero lo que nos preocupa es que no hay ninguna alternativa para los afectados. En ningún momento se han manifestado ninguno de los equipos sociales que han pasado por la zona, y han pasado tres o cuatro equipos sociales, y nadie ha dicho estas son las alternativas, no han tenido esa capacidad de mostrarnos el anteproyecto para los afectados.

Como ya es característico de este tipo de proyectos estos últimos años en Bolivia, los trabajos de estudio iniciales de Rositas, se realizaron sobre la base de ofrecer a cambio de dejar ingresar a las comisiones de estudio, pequeños proyectos de desarrollo, (centros de salud, inodoros, antenas de telefonía, etc.) De hecho, testimonia Barrientos, ENDE Corani y EPTISAS hicieron este tipo de convenios de obras que no se cumplieron.  De otro lado, como evidencian ambientalistas de Santa Cruz, el proyecto se impone con el divisionismo impulsado por el estado, de comunidades y organizaciones indígenas y campesinas. Es así que gente de lugar que no cuenta con el reconocimiento y el aval de las comunidades, es la que está acompañando y abriendo espacios para que ingresen ENDE y la AAR.

Bajo agua: territorios ancestrales, tierras productivas, zonas históricas y biodiversidad de la zona

Don Benigno nos explica que son 45 mil hectáreas afectadas de manera directa y  60 mil de forma indirecta,  por el proyecto hidroeléctrico. Se inundarán escuelas, infraestructura de las comunidades e incluso también un puente que integra a Vallegrande.

Benigno Barrientos: Es una zona productiva, es una zona núcleo donde aún se preserva la naturaleza, el bosque, los animales salvajes, nosotros compartimos con los animales (…) la verdadera decisión que los afectados hemos tomado es que nos entierre bajo el agua pues, porque no sabemos a dónde ir…

El Área Natural de Manejo Integrado, (ANMI), Río Grande Valles Cruceños, las zonas ganaderas y productoras, territorios indígenas ancestrales, parte de la conocida histórica  “Ruta del Che”, quedarán bajo agua a título de “desarrollo” y “progreso”. Las comunidades afectadas  no se cierran a un diálogo con el estado, pero nos recuerdan que son ellas las que viven por centenas de años allí, y advierten que poner en peligro el ANMI es poner en riesgo al pulmón más grande y próximo que tiene la ciudad de Santa Cruz.  Más allá, el proyecto Rositas expone a un grave daño a la biodiversidad y ecosistemas de cuyo bienestar dependemos todos.

Las comunidades indígenas, campesinas y de productores agrupadas en el Comité, están en lucha. Exigen ser informadas con veracidad sobre las afectaciones del proyecto: “hablen con las comunidades que realmente son afectadas” concluye Benigno Barrientos.

 

 

Documentos de libre descarga: “Proyecto Hidroeléctrico Rositas, más extractivismo y menos desarrollo”

Lxs compañerxs que están en lucha frente a la amenaza del proyecto hidroeléctrico Rositas en Santa Cruz, comparten este material importante para su lectura y difusión. Explica los daños que traerá la hidroeléctrica a las poblaciones campesinas e indígenas guaraní que se verán inundadas y expuestas a otros peligros, sin haber sido consultadas, siendo obligadas a abandonar sus lugares de vida.
Leer y difundir!!!

 

Comunidades guaraní: Voces contra el proyecto hidroeléctrico Rositas (Santa Cruz, Bolivia)

Las comunidades guaraníes que se hallan en el territorio indígena Kaaguasu, (Municipio Gutiérrez, provincia Cordillera), titulado el 2002, viven de la caza, la pesca y el cultivo del maíz destinado sobre todo al autoconsumo. Las familias guaraníes cruzan constantemente el río para sostener su ganado y las hortalizas que siembran.

Según la Mburuvichá guaraní Lourdes Miranda, éstas comunidades, como  Tatarenda Nuevo y Tatarenda Viejo, fueron las que desde el 2000, lucharon no solo por la nacionalización de los hidrocarburos (2004), sino por la realización de una Asamblea Constituyente, a través de diversas movilizaciones que exigieron el reconocimiento de derechos de los pueblos indígenas y el respeto a sus territorios.

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Lourdes Miranda, autoridad guaraní de KaaGuasu (Foto: Chaski Klandestinx)

Como paradoja de la historia, son estas mismas comunidades las que quedarán inundadas y afectadas, por la construcción del Proyecto Hidroeléctrico Rositas, impulsado por los gobiernos departamental y nacional. Gobiernos que, a pesar de su antiguo enfrentamiento, ahora coinciden en señalar que Rositas es la forma más importante en que el departamento de Santa Cruz tendrá “desarrollo”.

Sin embargo, continúa Miranda, las comunidades directamente afectadas, unas 700 familias, no fueron informadas y menos aún consultadas, aunque la consulta previa, había sido una de las principales exigencias de los pueblos indígenas, por la cual éstos sufrieron la persecución y amedrentamiento de las élites políticas y agroindustriales en Santa Cruz, durante la realización del proceso constituyente.

Al preguntar las autoridades guaraní a los personeros de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE),  los avances del proyecto y en qué situación quedaban las comunidades indígenas,  éstos contestaron que “no los tenían en el mapa”, lo cual expresa la manera en que se están realizando este tipo de mega emprendimientos.

Pero el proyecto hidroeléctrico Rositas, y las otros siete proyectos similares que, según el presidente Morales, se construirán en la cuenca del Río Grande, no son las únicas amenazas para las comunidades guaraní en esta zona. Las exploraciones y explotación petrolera habían ya provocado la movilización de éstas, exigiendo su derecho a la consulta.

Recientemente el gobierno ha anunciado la socialización en comunidades sobre la hidroeléctrica Rositas, a pesar de que no existe estudio a diseño final, y que aun así, se hizo ya la adjudicación de obras, a iniciarse el 2017,  a la Asociación Accidental Rositas, que reúne a tres empresas chinas.

Las comunidades que esperaban los informes de ENDE así como de  los gobiernos departamental y central, recientemente se han declarado en alerta, dispuestas a iniciar movilizaciones contra la hidroeléctrica. Esto, dice Miranda, no significa que estén “contra el desarrollo”, o sean de “derecha” como constantemente afirma el gobierno, sino que buscan otro tipo de desarrollo, donde comunidades enteras no tengan que desaparecer para que algunos sectores de áreas urbanas e intereses privados y estatales, primen por sobre la vida y los territorios indígenas, los cuales seguirán siendo defendidos por sus habitantes

(Testimonio recogido durante la realización del Espacio Social Alternativo, 10 y 11 de noviembre, Cochabamba, Bolivia)

 

Río Grande represado: el Proyecto Hidroeléctrico Rositas y la resistencia indígena – popular

larazonfotoRío Grande, Santa Cruz (Foto: La Razón)

Represar enormes ríos, domesticarlos a través de grandes obras de ingeniería, es la expresión de una forma de entender el  “desarrollo”, el “progreso” y la gestión de recursos hídricos, por parte de diferentes gobiernos de derecha, izquierda, “progresistas” o “socialistas”, y empresas ya sean estatales o privadas, desde inicios del siglo XX hasta la actualidad.

La producción de energía hidroeléctrica es parte fundamental de políticas estatales que impulsan la edificación de represas y megarepresas, habiendo sido considerada como “energía limpia”. No obstante, en todos estos años, las miles de represas y mega represas construidas a nivel mundial, no solo han dejado millones de desplazados debido a los embalses, sino contaminación producida por éstas, contribuyendo de forma muy significativa a los gases de efecto invernadero en el planeta, con consecuencias  irreversibles en ecosistemas acuáticos y ciclos de vida enteros.

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