Justicia para Sarah Hoscthátter

por CARMEN JULIA HEREDIA
Miembro del colectivo Feministas Callejeras

Sucre,Chuquisaca,Bolivia

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EL CASO:

“Sarah Hochstätter Chávez, asesinada el 25 de octubre de 2012 por el que decía “amarla”, Andrés Abastoflor Komarek. La apuñaló y la asfixió. Durante dos días simuló buscar a Sarah, a sabiendas que la había dejado sin vida en el domicilio que compartían. Sarah estaba embarazada, llevaba 13 semanas de gestación. La Policía descubrió el cadáver y Abastoflor terminó confesando el crimen.
Pese a las evidencias recogidas tras el hallazgo del cadáver de Sarah, a la confesión del crimen y a los testimonios de familiares y testigos, el proceso judicial está estancado. La defensa de Abastoflor ha recurrido a todas las artimañas posibles para evitar que el caso avance y concluya en una sentencia acusatoria. Entre ellas, alegar en un inicio que el hombre padecía de trastornos mentales. La parte acusadora tuvo que enfrentar una gran batalla para evitar su libertad y asegurar su detención preventiva. Que una de las partes recurra a artimañas para liberar a su cliente de una condena, no es novedad. No sorprende. Lo que sí lastima, indigna y rebela es que fiscales y jueces, llamados a investigar y administrar justicia, se presten a ese juego perverso que no es sino una nueva puñalada entre quienes todavía lloran la muerte de Sarah. Entre las excusas para la dilación del caso está la “sobrecarga procesal” en el Juzgado Segundo de Instrucción en lo Penal que tiene a su cargo el proceso, y demoras de hasta un mes y más en trámites de rutina, como sacar fotocopias al avance del expediente.”
(Maggy Talavera)

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Justicia para Sarah Hoscthátter 

 

Esta mañana (26 de enero) representantes del comité “Justicia para Sarah” (compuesto por feministas callejeras, artistas independientes y amigxs de Sarah), estuvimos presentes a las 9:00 para el inicio del juicio contra el feminicida Andres Abastoflor Komareck y su encubridor Marcel Gallardo. Una sala llena de periodistas, quienes inicialmente fueron obligados identificarse y advertidos por el juez para no sacar fotos.

Esta mañana una vez más amigos y familiares de Sarah, escuchamos la crueldad del crimen contra Sarah quien tenía 4 meses de embarazo y el gran anhelo de tener su hijo, donde se visibiliza claramente que el asesino después de hacerle la herida en el pulmón , tuvo la oportunidad de salvarla y no ocultarla en un baño para que agonice durante 24 horas. Al escuchar el alegato estamos convencidas de la complicidad por encubrimiento de Marcel Gallardo, y del padre del acusado Gustavo Abastoflor (aunque este no esat formalmente imputado), conocido en la ciudad de Sucre como “alma negra” (ningún apodo puede ser casual), y que de forma increíble ha logrado eludir la acusación inicial interpuesta.

Se leyó extensamente la acusación la que muestra como este asesinato fue hecho con alevosía y sangre fría, y por eso la defensa de que Andres Abastoflor estaba drogado es absolutamente risible, y donde la permanencia y pernocte de Marcelo Gallardo en el departamento de la pareja, quien supuesta mente no advirtió nada, es también absurda, menos pensar que para ocultar, limpiar la escena del crimen el feminicida estuvo solo.
Pero hay algo todavía más increíble, mientras se leía la acusación el feminicida Andres Abastoflor, se dormía de forma descarada y sin importarle un reverendo sorete, uno de esos momentos hasta se tambaleo en la silla, al parecer tiene mucha confianza de que todo saldrá bien para el, esto es nefasto porque si sale rápido la próxima víctima puede ser su hija, hermana, amiga o tu misma.

Esta tarde 26 de enero 2015 a las 5:OO, tenemos otra cita este feminicida, asesino dará su testimonio, si por supuesto este no vuelve a dormirse en el juicio.
Nuestra voz y vigilancia continúa
Justicia para Sarah ya!!!

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Enero negro, entre la dignidad y el racismo

Chaski Clandestin@

 El 11 de enero de 2007, en un tenso contexto de pugnas alrededor de la realización de la Asamblea Constituyente y la aprobación de un nuevo texto constitucional, las calles centrales de la ciudad de Cochabamba fueron escenario de uno de los enfrentamientos más violentos entre sectores de la sociedad civil.

Los hechos de violencia, como manifestación del racismo y la intolerancia aquel  día,  se pueden leer como el resultado de una pugna por la legitimación de poderes, entre la fuerza cooptadora y movilizadora del Movimiento al Socialismo (MAS) y la capacidad de convocatoria del entonces prefecto cochabambino  Manfred Reyes Villa, militar anteriormente participante de la dictadura de Luis García Meza en 1980, y uno de los líderes de la oposición el 2007. Se utilizó a las afinidades de cada movimiento para marcar el territorio frente al otro, sin importar que esto signifique la pérdida de vidas.

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