MIGRAMOS, RENACEMOS!

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Comunicar, resistir, caminar

Chaski Clandestina es una práctica y propuesta política de acción, pensamiento y comunicación autónoma y autogestiva que nació junto a una marcha indígena hace ahora ocho años
La comunicación autónoma no es sólo «periodismo», porque no creemos en la forma en que se producen y difunden «las noticias» desde las grandes corporaciones privadas o estatales de lo que se llama «información». Comunicar, —más allá de la nota roja y a partir de esfuerzos propios—, sin depender de auspiciadorxs, significa asumir, muchas veces en cuerpo propio, las luchas que comunidades, mujeres, seres y organizaciones están dando estos últimos años para defender sus territorios y la vida de todxs.
Hacerlo desde los autogestivo implica quitarle horas a la noche y al cansancio, es enfrentar la precariedad y su libertad en la enunciación. Es la crítica y el conflicto constante en los fines y en los medios. Habitar lo clandestino, renunciar al exacerbado protagonismo y personalización que los medios de comunicación, las redes sociales y la forma tradicional de hacer política cultivan hasta el hartazgo, es volver a la no-propiedad, al tejido comunitario. Volver a la oscuridad donde se gesta la fuerza oculta, donde se fundan las necesidades de perseverar y el hálito tenaz que lxs nefastxs portadorxs del poder y la verdad no logran ver.

En este caminar y acompañar la lucha por el territorio, justicia y dignidad, fuimos aprendiendo y compartiendo diversas formas de resistencia y organización que emergen desde debajo. Fuimos encontrando los vínculos y las complicidades que decidimos cultivar. Nos fuimos (aun lo estamos) preguntando, encontrando y proponiendo nuestro lugar en la lucha.

Hemos decidido por la vía difícil pero digna.
Hemos decidido no rendir cuentas a ninguna institución privada, gubernamental y no gubernamental porque nos cagamos en su financiamiento, en su condicionamiento y su interés corporativo.
No queremos su plata, queremos que el fuego de la memoria esparza la rabia.
No queremos su publicidad, queremos expandir indignación y solidaridad con lxs que luchan.
No queremos ni resquicios de su poder colonial, queremos destruirlo.
Hemos decidido por la vía difícil pero fértil.

¡Hemos decidido por la autogestión, que es al mismo tiempo Libertad!

Así:

Retomamos esta fecha sin disfraz de pachamamismos y folklorismos, creemos en la tierra que nos alimenta y nos cobija, que nos convoca a la defensa de la vida de las grandes coorporaciones, el estado, el capital y el patriarcado que saquea a nombre del progreso y desarrollo.

 

 

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Ni olvido ni perdón: a un año del asesinato de Jonathan Quispe Vila

El 24 de mayo de 2018, al promediar la una y media de la tarde, un proyectil segó la vida de Jonathan Quispe Vila, (20), -estudiante universitario de la carrera de Comunicación Social de la Universidad Pública de El Alto-, luego de participar en una movilización estudiantil que exigía mayor presupuesto para la UPEA y que fue reprimida brutalmente por la policía.

En mayo y junio de 2018, una gran movilización fue sostenida sobre todo por estudiantes de base y el Comité de Movilización, que, en medio de contradicciones y presiones por acallar las demandas presupuestarias, protagonizaron una de las protestas más largas en la historia de la Universidad Pública de El Alto.

(Foto: prensa nacional)

Como nunca antes había sucedido -“ni en gobiernos neoliberales”, como afirmaban los estudiantes-, ese 24 de mayo, la represión policial contra la marcha estudiantil, culminó con el asesinato de Jonathan Quispe Vila. De nuevo caía por impacto de proyectil un joven alteño, esta vez bajo la égida del “gobierno de los movimientos sociales”.

Las declaraciones posteriores del Ministro de Gobierno, Carlos Romero, quien señaló que la muerte de Quispe había sido provocada por sus propios compañeros con una canica de vidrio, desataron una ola de indignación. La aparición de videos clave tomados por cámaras de los edificios en las inmediaciones donde acaeció la muerte del estudiante, desmintió la versión del gobierno y la mostró como falsa, obligando a autoridades de estado y a la misma policía a cambiar sus declaraciones iniciales. Pidiendo disculpas por “haber sido inducido a un error”,  el Ministro Romero presentó ante los medios al Subteniente Cristian Casanova Condori, detenido como único responsable de la muerte de Jonathan, concluyendo que éste había sido identificado en imágenes portando una escopeta que no sería de uso reglamentario para la policía. “Estamos en la condición de acreditar la responsabilidad del subteniente Casanova Condori que de manera autónoma y aislada ha hecho el empleo de este instrumento que no estaba autorizado para el efecto”, afirmó el director de la FELCC, Jhonny Aguilera, recalcando que las acciones de Casanova eran de “responsabilidad personal”,deslindando así cualquier responsabilidad política del estado.

 

UPEA: Indignación y  movilización 

La indignación creció en la UPEA, y desde el día del asesinato de Jonathan Quispe, las marchas estudiantiles exigiendo justicia y un mayor presupuesto para la universidad, salieron todos los días, durante más de un mes, a las calles, afrontando la estrategia de desgaste, infiltración, y una dura campaña de desprestigio mediático, que desplegó el gobierno contra la movilización.

La Universidad Pública de El Alto, nació el 2003, gracias a la lucha que llevaron a cabo organizaciones alteñas y jóvenes de esa época. Después de quince años, estudiantes de base como Juan, de la carrera de Sociología, frente a un déficit presupuestario en la universidad, salieron una vez más a protestar. Sin embargo, el problema no había surgido el 2018, sino venía desde, por lo menos, el 2011, cuando se dio la primera movilización en reclamo por mayor presupuesto y por los recursos de la co-participación tributaria.

Juan: El 2016 hemos salido a una marcha porque ya había déficit, esto también por los dobles aguinaldos que se da, el incremento salarial que el gobierno mismo lo implementa, a raíz de eso ha ido creciendo el déficit, también por la demanda de los compañeros de las familias alteñas que sus hijos vienen a estudiar aquí. El 2016 se ha salido por coparticipación, el 2017 hemos salido igual alrededor de un mes.

Políticamente, las demandas económicas estaban enlazadas a propuestas más radicales de los mismos estudiantes, quienes exigieron la realización de auditorías internas, la defensa estudiantil del voto universal en la UPEA y de la periodicidad de cátedra, todo mediante la realización esforzada  de asambleas como máximas instancias de decisión.

En mayo de 2018, con el impulso de estudiantes quienes, a través de los centros de estudiantes de las carreras de Sociología, o Comunicación Social, entre otros, participaron de forma activa en las asambleas universitarias que fueron los pilares de la larga movilización en la UPEA, y que requirió hacer frente a las mismas posturas político partidarias dentro de la universidad y a sus estructuras jerarquizadas – jerarquizantes.

Luego de ese fatídico 24 de mayo y el velorio multitudinario de Jonathan Quispe en la UPEA, con un apoyo temporal de todo el sistema universitario fiscal, los estudiantes y docentes, organizados en los comités de Movilización y Negociación, sostuvieron las movilizaciones que dieron paso a varios intentos de acercamiento con ministros y otras autoridades, aunque los estudiantes habían exigido reunirse directamente con el presidente Evo Morales.

Para Juan, fue un aprendizaje sobre cómo el poder estatal trataba de minar la movilización y cómo la fuerza de la asamblea se sobrepuso a los intentos de división y debilitamiento interno: “Nosotros nos declaramos en huelga de hambre ahí en la Vicepresidencia y ha sido una dura decisión, ahí he visto que realmente una Asamblea Docente Estudiantil era la máxima autoridad, prácticamente si no hubiera existido una Asamblea Docente Estudiantil, lo hubieran negociado”.

La huelga estudiantil fue expulsada violentamente de la Vicepresidencia.

A fines de junio sucedió la última marcha multitudinaria de la UPEA. El gobierno hasta el final, negó la posibilidad de implementar una solución permanente al problema presupuestario mediante la reforma de la coparticipación tributaria, ofreciendo a cambio 70 millones de bolivianos para paliar el conflicto por algunos meses.

“La muerte de Jonathan es innegociable”: la UPEA un año después

El seis de marzo de 2019, en un juicio, -que se volvió abreviado-, marcado desde un inicio por irregularidades y versiones contradictorias de las mismas autoridades de gobierno, el Subteniente Casanovas, fue sentenciado a 5 años de prisión por delito de “homicidio”, y, según  la abogada de la familia de Jonathan, podría salir de la cárcel pasado un año de los hechos, o, luego, solicitar el beneficio de extramuro pasados menos de dos años y medio. La condena es mínima tratándose de un caso por asesinato de un estudiante y no se han establecido las responsabilidades políticas de la represión que ejerció la policía contra los estudiantes.

En la UPEA, el gobierno ha desplegado una estrategia de copamiento de las estructuras orgánicas de la universidad a través de candidaturas masistas abiertas o encubiertas, y  la extensión de un aparato prebendal. Sin embargo, entre muchos estudiantes de base, la muerte de un compañero es un hecho que no se puede transar: “el asesinato de Jonathan es algo innegociable” afirma otra docente de sociales de la UPEA, mientras que Juan concluye: “El conflicto no ha terminado”.

 

FUE EL ESTADO (Grafikaklandestina)

La MARCHA de pie: En MEMORIA

la MARCHA:

en Marcha. 04/2016. fotoXchaskiklandestinX

 La escuela

Y es que hay marchas….y hay marchas….
Hay de las duran un día y de las que son meses. Hay las multitudinarias y las simbólicas; las citadinas y las que atraviesan pampas y montañas; las fúnebres y las de teas; las que van a una guerra y las que son fiesta; las pacíficas y las explosivas. Cada una diferente; con distintos grados de enojo, y bajo diversas formas de gestion organización. Todas, a la vez, evidenciando, a su manera, que emprender una marcha es un camino sin retorno al punto de partida, que en el camino se hace el andar, que el cuerpo es la trinchera, que la comunidad está en lo cotidiano y que lo histórico se hace con movimiento.

El marchar implica un alto grado de organización, es un momento de conciencia, de pensarse las fuerzas; de conocer los límites y capacidades desde lo individual, desde lo colectivo, porque es donde se acrecienta y alimenta el dialogo entre iguales y distintos. Es el momento fundacional de una trama histórica perpetuada en la memoria colectiva, desde la comunidad que las hereda, las renueva y las recrea, es un “hito”.

Es un mecanismo heredado de presión social, para exigir, para negociar1. Una practica de visibilización y denuncia, ante el poder, ante la sociedad urbana y mediatizada, que sigue ejerciendo el lugar de decisión en los escenarios políticos y sociales oficiales del país.
Es el momento espejo con las lógicas de dominación y seducción que el poder ostenta. A la marcha la hace una pugna de fuerzas, entre el proceso de organización comunitaria-interna, y el diálogo con el poder- externo.

La marcha es una escuela política, en tanto se funda en la organización de lo cotidiano, en la resolución de lo imprescindible, en la gestión colectiva de la reproducción de la supervivencia inmediata; en tanto politiza la mente y el cuerpo en cada espacio de conversación y silencio de los largos momentos- movimientos del andar; que concientiza y recrea una identidad de pertenencia y comunidad, que genera un discurso político, que reconoce a lxs aliados e identifica a lxs enemigos.

en MArcha 04/2016 XchaskiklandestinX

Hace dos años aproximadamente, bordeando al amanecer del 24 de abril, se terminaban de congregar en la comunidad de San José (dentro la Reserva de Tariquía, a unos 300 km de la capital del Tarija), los representantes de las 12 comunidades designadas, que habían determinado emprender la “Gran Marcha: Paso a Paso por la dignidad. Tariquía de pie nunca de Rodillas” en rechazo a la exploración y explotación petrolera, que afecta más del 50 por ciento del área de la Reserva.

en MArcha 04/2016 XchaskiklandestinX
Fueron cuatro duras jornadas de marcha, con frío azotador, viento violento, sueño en la intemperie, 12 horas de caminata con brevísimos descansos por día y poco alimento. En asambleas previas, se había determinado que no podrían engrosar las filas ni ancianxs, ni niñxs, ni mujeres embarazadas, ni personas con dificultades físicas. Lxs niñxs fueron en una ambulancia que acompañó el trayecto.

“La marcha ha sido abrir una puerta más, hacer conocer la decisión como tariquiyeños ya que se conocía solo la opinión de ellos. Tariquía ha aceptado decían ellos, Tariquía está de acuerdo, pero el hecho de salir en la marcha, hemos demostrado que no es así como ellos dicen, esto es la verdad, esto es lo que queremos, no queremos la entrada a las petroleras, queremos que haya desarrollo, sin imponer normas de ellos allá, desarrollo que se nos ha negado por años y años y años” Cecilia, comunaria de Tariquía.

Era de consciencia popular que el estado y el capital no bajarían a negociar sus tratados con aquellxs campesinxs que estaban agrietando la organización sindical, base estructural de la obediencia que los hace posibles. Que peor aún, ponian en tela de juicio los procedimientos de sus auspiciadores y grandes aliadas, las transnacionales petroleras como PETROBRAS, SHELL.

“La situación jurídica en Bolivia ha venido mejorando, y seguro que va seguir mejorando también, sin lugar a duda de que esta seguridad jurídica que está presente, está acompañada de una excelente relación que existe con el gobierno, con los ministros, el poder tener esa parceria, de tal manera de que las inversiones que nosotros hacemos las sentimos que están seguras”
Maarten Wetselaar
Vicepresidente de Gas Integrado de Shell

 

La regeneración

en MArcha 04/2016 XchaskiklandestinX

Con “misteriosos” cambios de posicionamientos de todas sus dirigencias y autoridades, las comunidades campesinas de Tariquía encabezada por las mujeres, fecundaron en lo que sería un acto mágico regenerativo organizacional: el “Comité de Defensa de Tariquía”. Bajo este nuevo paraguas comunal y con la premisa que “lo orgánico es de abajo hacia arriba”la movilización que ya había empezado un par de años atrás, salía para no detenerse más en su rotunda negativa a la explotación petrolera, con su firme argumento que los daños no solo ambientales sino sociales que ocasionan las actividades petroleras son irreversibles, así lo confirmaron las mujeres en su visita a campamentos petroleros abandonados en territorios guaraní dentro de la Reserva Nacional Aguaragüe en Villamontes, Carapari y Yacuiba

Y aquí, las comunidades de Tariquía, generaron un momento fundacional de su memoria viva histórica. Cuestionando su estructura sindical, inventando y construyendo una nueva, engendrando por primera vez una movilización de estas magnitudes en el seno de sí mismos, saliendo en marcha como nunca antes, y configurando (y esto para un espectro social más amplio, y novedoso, al menos para el caso boliviano) un nuevo sujeto social que lucha frente al extractivismo: el mundo campesino.

 

Las alianzas

“Ellos han entrado a informar de que hay posiblemente hidrocarburos, gas, petróleo, en nuestro territorio y los beneficios que iban a haber para nuestras comunidades. Pero ellos han hecho una breve información de las actividades de lo que se van a realizar, de lo inofensivo que era, que no iba a haber contaminación que no iba a pasar nada, q solo iban a entrar por las orillas. Esas cosas se han informado y se han hecho firmar papel. Con ese papel han salido, han dicho ya tenemos todo aprobado, las comunidades han aceptado, se han basao en eso, una vez que hemos tenido información de la verdadera realidad que íbamos a enfrentar, las comunidades hemos hecho un Voto Resolutivo rechazando todo lo que vendría a ser los hidrocarburos, pero ya no se han escuchado los votos resolutivos, era como ignorar, se ha hecho uno tras otro, Votos Resolutivos uno a nivel central de provincias, otro a nivel de todas la comunidades campesinas que estaban dentro y fuera del área, rechazando la exploración, pero no hemos sido escuchandos, a raíz de eso se realiza la marcha” Cecilia

en MArcha 04/2016 XchaskiklandestinX

Al amanecer del cuarto día de marcha, con las ampollas aun sangrantes y con los ánimos “para jugar un partido de futbol”, como diría don Felicindo, ya se habían despachado cartas a las diferentes y diversas organizaciones e instituciones con las que pretendía reuniones una vez llegadxs a la ciudad de Tarija. En la larga lista, figuraban desde sus organizaciones sindicales matrices, hasta las autoridades gubernamentales y municipales, entras estas las del SERNAP, la universidad, los colegios de abogados, de médicos, de profesionales y periodistas, comités cívicos, defensoría del pueblo, asamblea permanente de derechos humanos, medios de comunicación, y varios otros más.

Pero una vez llegada las 2 de la tarde, ya con la marcha en la ciudad deTarija, empezarón a evidenciarse las ausencias, pese a que todas las cartas acusaban firma de recibido, los firmantes fueron los que llegaron llegaron a la cita de los marchistas.

en MArcha 04/2016 XchaskiklandestinX

Con la conciencia que la información ofrecida por las empresas y el estado, estaba totalmente manipulada y direccionada, se pretendía discutir la version de los “estudios” parcializados que rezan que la explotación petrolera no lastima, no destruye, no enferma, no mata y para peor está legalmente protegida; con investigaciones consistentes, justificadas e “imparciales”, que sostengan “científicamente” la intuición y el testimonio (que llega de otras comunidades sobrevivientes de esta misma realidad). Por eso se había invitado al colegios de médicos, abogados, profesionales y la universidad, para que en sus diversas ramas de disciplinamiento puedan aportar conocimiento y discurso, puedan ayudar a responder a todas las preguntas que surgen cuando se habla de exploración “magnetotelúrica”, sísmica 2d, fracking o hidroeléctrica. Para responderse ellxs mismxs, para contraponer una verdad organizada. La oportunidad de resarcir la violación al derecho a la consulta previa libre e informada al territorio campesino Tariquía, que le dio el Comité de Defensa de Tariquía al estado, estaba extendida. La marcha con la esperanza a cuestas esperaba, un diálogo abierto y publico con Luis Arce Catacora, Ministro de Hidrocarburos y con el mismísimo Evo Morales Ayma, como cabezas que toman decisiones estratégicas dentro del Gobierno. Ni éstos, menos aún los Alcaldes de Padcaya, Tarija y el Gobernador de esta ciudad se hicieron presentes para garantizar la protección de Tariquía frente a las intenciones ambiciosas del Estado Plurinacional.

Lo que subyacia en esta convocatoria, era una estrategia creativa, alternativa y genuina de organización al despojo extractivo. Se estaba buscando dialogar y trabajar de manera directa con la sociedad civil. Se estaban buscando nuevas formas de información y conocimiento, más allá de la mentira estatal y del paternalismo oenegero.

Sin embargo estas aguas no encauzaron su fin, y las reuniones con algunas autoridades en su mayoría, técnicos gubernamentales con poco o nada de influencia en la toma de decisiones, que iban llegando de gota en gota, dilatándose en espera y agotando a los marchistas, no representaron resultados concretos a las demandas.

Las alianzas llegarían después, (pero no con la sociedad civil institucionalizada). Pese al trago amargo del desplante. Las marchistas desde entonces, convertidas luego (muchas de ellas) en dirigentes de su subcentral campesina, continuarían el andar expandiendo la voz que no calla y extendiendo las rodillas que no claudican.

El retorno

“Disculpen me acaban de informar que el vicepresidente esta en plaza principal presentando un libro, esta con don Quintana, pienso que podemos ir o mandar una comisión” (Marchista)

Es la noche del quinto día de movilización. Tras la dura caminada de los cuatro primeros, de los exhaustivos y fallidos intentos de negociación y diálogo con autoridades asi como con la sociedad civil, en los dos siguientes de frío en el cuerpo, de soberbia y mentira de los poderosos, de sándwich de mortadela con karpil o café dulce en estómagos resentidos, de ampollas y makurka que recuerdan que el cuerpo siente, que el cuerpo duele, que la lucha agota. Parece ser el último de los recursos, para que esta marcha se devuelva con algo concreto.

Durante estos días desfilaron cartas de disculpas por ausencias, representantes incompetentes, oportunistas o autoridades locales que aparte de mentir firmaron acuerdos aparentes respecto a los otros puntos, y se pasaron la responsabilidad de unos tras a otros. Era sabido que no vendrían los grandes responsables, que ni el gobierno ni las petroleras dialogarían con esta movilización sino fuese además de la difamación. Pero claro, están para presentar un libro, en plena plaza principal, codeándose con la rancia elite tarijeña.

Pero Tariquía ha llegado a Tarija con otro mensaje subterráneo, que ellos existen, que están organizados, que no quieren que entren las petroleras, que su voz sea escuchada, que retumbe su autodeterminación, que se haga grito, que se haga marcha, que se haga pueblo movilizado contr que se hagan alianzas. Han llegado en busca de apoyo, oídos y con ellos voces que se sumen a demandar que la vida no se compra con papel monetario, a llamar a la conciencia para que un pueblo chapaco dormido y adormecido por décadas de saqueo petrolero, despierte y grite aquello que solo dicen en susurros “tantos años de explotación y aquí no hay nada, miles de números en reportes económicos, mientras el hambre, el cáncer y otros males se ventilan como pestes ahogadas en petroleros”. Por eso han venido a llamar a la solidaridad, a abrir mas información junto con ella dialogo y comunicación.

Ha de ser por eso que al final, después de una breve divergencia interna, han decidido continuar con la asamblea de evaluación, con el retorno hacia adentro. Que el andar es largo, que es la primera movilización, que la resistencia viene desde más atrás y que permanece infatigable hasta hoy.

TARIQUIA NO SE TOCA

Muralistas, artistas, músicos, activistas, colectivos del país, reaccionaron con su apoyo a la lucha de las comunidades de Tariquia, por su preservación, ante los proyectos petroleros que el gobierno boliviano pretende desarrollar en la Reserva protegida. Entre las tantas canciones compuestas por artistas, desde Tarija suena Tariquia No se Toca desde jovenes musicos compositores Flow Demente, Lonny Carlo, Fiesta Punk. Desempolvando los archivos del Chaski Clandestino, compartimos fragmentos de imagenes de la marcha de Tariquia en el año 2017, hacia la ciudad de Tarija, exigiendo al Gobierno, no explotarla. Fragmentos tambien de la cotidianidad en la que se desarrolla la vida de este paraiso terrenal de donde fluyen y se emanan humedales.

Mensaje del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en los 100 años del asesinato del General Emiliano Zapata

EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.

MÉXICO.

Cuartoscuro
foto: Cuartoscuro

Abril del 2019.

A los familiares y amistades de Samir Flores Soberanes:

A la Asamblea de la Resistencia de Amilcingo:

Al Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua Morelos-Puebla-Tlaxcala:

Al Congreso Nacional Indígena:

Al Concejo Indígena de Gobierno:

A la Sexta nacional e internacional:

A las Redes de Apoyo al CIG y Redes en Resistencia y Rebeldía:

A quienes luchan contra el sistema capitalista:

Hermanas y hermanos:

Compañeros y compañeras:

  Les escribe el Subcomandante Insurgente Moisés a nombre de las mujeres, hombres, niños y ancianos zapatistas. La palabra que les mandamos es colectiva y me toca a mí, como vocero del EZLN, escribirla.

  Por lo mismo, desde las montañas del sureste mexicano llega hoy a las dignas tierras de Emiliano Zapata y sus sucesores -como lo fue y es Samir Flores Soberanes, nuestro hermano y compañero de lucha en defensa de la vida-, el abrazo que no es sólo mío sino de todos los pueblos zapatistas de tzotziles, choles, tojolabes, zoques, mames, mestizos y tzeltales.

  Recíbanlo, hermanas y hermanos, porque es un abrazo que les damos nosotras, nosotros, zapatistas del EZLN, porque les respetamos y admiramos.

  No hemos podido estar presentes junto a ustedes, que es lo que hubiéramos querido. La razón es muy sencilla y tiene la bandera del mal gobierno. Porque en nuestras montañas y valles ha aumentado la presencia militar, policíaca, paramilitar, y de espías, orejas e informantes. Han reaparecido los sobrevuelos de aviones y helicópteros militares, así como de vehículos artillados, como en los tiempos de Carlos Salinas de Gortari; de Ernesto Zedillo Ponce de León, tutor político del actual titular del poder Ejecutivo; de Vicente Fox Quesada luego de la traición de los Acuerdos de San Andrés; del psicópata Felipe Calderón Hinojosa; y del ladrón de corbata y copete Enrique Peña Nieto. Lo mismo, pero ahora con más frecuencia y mayor agresividad.

  Y los patrullajes y sobrevuelos no siguen las rutas del narcotráfico, ni las de las agobiadas caravanas de las hermanas y hermanos migrantes que huyen de una guerra que se niega a decir su nombre… para entrar a otra que se esconde detrás de un ejecutivo federal parlanchín y pendenciero. No, esa amenaza de muerte recorre por aire y tierra las comunidades indígenas que han decidido mantenerse en resistencia y rebeldía para defender la tierra, porque en ella está la vida.

  Ahora, además, miembros del Ejército Federal y Fuerza Aérea se adentran en las montañas y aparecen en las comunidades diciendo que viene la guerra y que sólo están esperando órdenes de “mero arriba”. Y algunos se hacen pasar por lo que no son ni nunca serán, según esto para conocer los supuestos “planes militares” del EZLN. Tal vez ignorando que el EZLN dice lo que hace y hace lo que dice… o tal vez porque el plan es montar una provocación y luego culpar al EZLN. El mismo método de Ernesto Zedillo Ponce de León, y de su lacayo Esteban Moctezuma Barragán, hoy encargado de emboscar al magisterio democrático.

  En realidad, en todo eso, el mal gobierno actual es como sus antecesores. Pero cambia ahora la justificación: hoy la persecución, acoso y ataque a nuestras comunidades es “por el bien de todos” y se hace bajo la bandera de la supuesta “IV Transformación”.

  Pero no es de esto que les queríamos hablar. Después de todo cualquier denuncia es luego desacreditada porque, según el Poder Ejecutivo Federal, la realidad está en la categoría de “radical de izquierda conservadora”, que quiere decir que cualquiera que no tenga paga y critique al supremo gobierno, ni siquiera alcanza a ser “fifí”; será eso o la ocurrencia que se dé en las mañaneras y que luego sea festinada por sus huestes en las redes sociales que son “modernas” sólo porque su fanatismo es digital, pero tienen los mismos argumentos de quienes han aplaudido y aplauden los excesos de las tiranías que en el mundo han sido, y a quienes se podrían repetir las palabras de Emiliano Zapata Salazar: “La ignorancia y el oscurantismo en todos los tiempos no han producido más que rebaños de esclavos para la tiranía.

  De lo que en estas tierras chiapanecas pasa, pues es más de lo mismo que hemos padecido desde hace ya más de 25 años. Y repetimos lo que antes señalamos: allá arriba son lo mismo… y son los mismos. Y la realidad les quita el maquillaje con el que quieren simular un cambio.

Hermanas y hermanos:

Compañeros y compañeras:

  Lo que queremos decirles, señalarles, es lo grande de su resistencia.

  No sólo por el símbolo de levantarla cuando los de arriba celebran una traición: la que asesinó a un individuo de nombre Emiliano Zapata Salazar; y que fracasó en detener una causa, la que hoy pervive en muchas siglas en todo el territorio de esto que todavía llamamos México: el zapatismo.

  Su causa de ustedes es inspiradora para cualquier persona honesta en el mundo, porque su lucha es por la vida. No es una apuesta por dinero, puestos, regalos. Es para las generaciones que no vendrán si triunfa la soberbia del Mandón y son destruidas las comunidades.

  Por eso su lucha no sólo merece ser saludada y apoyada, también debiera ser replicada en todos los rincones del planeta donde, bajo la bandera de los supuestos “orden y progreso”, se destruye la naturaleza y a quienes la habitan.

  Hay veces que las causas se concretan en una persona, hombre, mujer u otroa. Y entonces esa causa tiene nombre, apellido, lugar de nacimiento, familia, comunidad, historia. Como en Emiliano Zapata Salazar, también es el caso del hermano y compañero Samir Flores Soberanes, a quien quisieron comprar, a quien quisieron rendir, a quien quisieron convencer de dejar sus ideales. Y él no se dejó, por eso lo asesinaron. Porque no se vendió, porque no se rindió y porque no claudicó.

  Quienes se sintieron aliviados por su asesinato y luego realizaron una supuesta “consulta” para burlarse así de la tragedia, pensaron que ahí terminaba todo; que la resistencia en contra de un megaproyecto, criminal como todos los megaproyectos, se apagaría junto con las lágrimas que arrancó la ausencia del hermano y compañero.

  Se equivocaron, como se equivocaron Carranza y Guajardo cuando creyeron que Zapata acababa en Chinameca.

  Como se equivoca el actual ejecutivo federal cuando, alardeando su ignorancia sobre la historia y cultura del país que dice “mandar” (su libro de cabecera no es “Quién gobierna”, sino “Quien manda”), pretende amistar a Francisco I. Madero con Emiliano Zapata Salazar. Porque, así como Madero quiso comprar a Zapata, el mal gobierno quiso comprar a Samir, y a los pueblos que resisten, con apoyos, proyectos y demás mentiras.

  Los pueblos y Samir respondieron con su empeño de resistencia, algo que enorgullecería al Emiliano Zapata que señalaba que no se le compraba con oro y que aquí (en las tierras de Morelos) todavía había y hay hombres -nosotros agregamos “y mujeres y otroas”- con vergüenza.

  La ignorancia y la soberbia que le dan identidad al actual jefe del mal gobierno, tampoco son nuevas. Como no es nuevo que tenga una corte de aduladores. Un grupo de sinvergüenzas que acomodan la historia al contentillo del tirano y lo presentan como la culminación de los tiempos. Y le aplauden y repiten, con una lambisconería sin recato, cuanta tontería sale de su cabeza. Él decreta que se acabó el neoliberalismo, y su corte acomoda cifras, hechos, proyectos para ocultarlos detrás del escenario de la autodenominada “Cuarta Transformación”, que no es sino la continuación y profundización de la etapa más brutal y sanguinaria del sistema capitalista.

  Pero, además, el grupo de aduladores que el tirano convoca, se completa con lacayos de todo tipo y condición, quienes se desviven, y matan, para cumplir los deseos manifiestos o supuestos del capataz en turno.

  Por eso el titular del ejecutivo no necesita ordenar que se asesine, desaparezca, denigre, calumnie, encarcele, despida, destierre a quien no le rinde adoración.

  Basta que en el templete o en los medios de comunicación o en las redes sociales, ejerza lo que él llama “derecho de réplica”, para que los lacayos vean la forma de cumplir los deseos de su amo y señor.

  Pero todos los tiranos temen cuando se levanta una causa que, como la de ustedes -que es la nuestra-, es justa y humana.

  Piensan que asesinando a líderes y a rostros visibles, las causas mueren junto con ellos.

  No sabemos quienes asesinaron al compañero Samir. Sabemos quien lo señaló. Quien, con voz chillona e histérica, lo marcó para que luego sicarios, ansiosos por agradar al jefe de las fuerzas armadas federales, cumplieran la sentencia dada en el templete convertido en tribunal.

  No hubo “derecho de réplica” para Samir Flores Soberanes, ni lo hay para los pueblos que resisten contra el proyecto de muerte llamado “Proyecto Integral Morelos”, megaproyecto que sólo significará ganancias para grandes capitalistas cuyas sedes están en Italia y en la España a la que se le demanda pedir perdón por la conquista que inició hace 500 años y que ahora el mal gobierno continúa.

  Todo esto ya lo saben ustedes, hermanas, hermanos, compañeros, compañeras. Pero lo repetimos por el coraje y la rabia que nos dan el asesinato de Samir y la soberbia de quien allá arriba cree que manda y ni siquiera gobierna.

  Nos da rabia y coraje que para los de abajo sólo se ofrezca el desprecio de las limosnas disfrazadas de programas asistenciales o las amenazas por no doblegarse; y que para los de arriba, que son quienes luego traicionarán a quien hoy acarician, haya sonrisas, brindis y declaraciones tranquilizadoras.

Compañeros y compañeras:

Hermanas y hermanos:

  Sabemos también que éste, como los anteriores malos gobiernos, quiere secuestrar la imagen de Emiliano Zapata Salazar para que, con su muerte, muera también la defensa de la tierra, que es como nosotros, los pueblos originarios, llamamos a la vida.

  Y sabemos lo más importante, lo que en verdad cuenta: los pueblos originarios seguiremos en la rebeldía y la resistencia.

  No importa que nos llamen “conservadores”, o, como hace 100 años a los zapatistas del Ejército Libertador del Sur, “bandidos”.

  Como sus anteriores, el mal gobierno actual y sus lacayos “modernos” pueden decirnos lo que les venga en gana.

  Nuestra palabra y silencio son más grandes que sus grititos histéricos.

  La lucha zapatista pervivirá, los pueblos originarios pervivirán.

  En las ciudades y los campos de todo el planeta se levanta también la lucha de grupos, colectivos y organizaciones de mujeres, colonos, artistas, jóvenes, científicos, trabajadores, empleados, maestros, estudiantes, otroas.

  No importa su tamaño, sino su decisión. Con todos ellos, ellas, elloas, con respeto y solidaridad, se habrá de levantar una red mundial de rebeldía y resistencia contra la guerra que, si el capitalismo triunfa, significará la destrucción del planeta.

  Vendrán y se irán malos gobiernos, pero el color de la tierra persistirá y con él todos los colores de quienes en el mundo se niegan a la resignación y el cinismo, quienes no olvidan y no perdonan, quienes llevan la cuenta de agravios, encierros, desapariciones, muertes, olvidos.

  En ese pensamiento y ese corazón colectivos, renacerá el mundo que hoy agoniza.

  Los tiranos de todos los colores se derrumbarán junto al sistema al que sirven.

  Y para el mundo habrá al fin vida, como debe ser la vida, es decir, libre.

  Mientras llega ese momento, no dejaremos de traer a cada uno de nuestros días, la vida de lucha de Emiliano Zapata Salazar y de Samir Flores Soberanes.

  Y en nuestra lucha cotidiana, se hará verdad el grito que hoy es nuestra bandera: Zapata y Samir viven, y la lucha sigue por…

¡TIERRA Y LIBERTAD!

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Moisés.

México, abril del 2019.

Via: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2019/04/10/comunicado-del-ejercito-zapatista-de-liberacion-nacional-2/

Solidaridad: Voces de territorios resistiendo, hacia Tariquía

 

Territorios indígenas, originarios, campesinos están en constante lucha y resistencia a proyectos extractivistas, que viene implementando el Estado boliviano hace décadas, por ejemplo actividades hidrocarburíferas, mineras y ahora la construcción de megahidroelectricas.

Comunidades de territorios de la amazonia, Chaco y Oriente hacen eco de sus voces, compartiendo como ha sido y sigue siendo su lucha por la vida de sus territorios y suman su apoyo a las familias y comunidades de Tariquia que están en vigilia del no ingreso de petroleras al área protegida.

Muchas de estas comunidades y pueblos en lucha, estuvieron en el Congreso de territorios y áreas protegidas el 5 de diciembre de 2018 que se realizó en Tariquía,  y pudieron conocer de cerca cómo es la Reserva y sus problemáticas. Que se repliquen las voces de lucha y solidaridad con lxs defensorxs de Tariquía.

 

 

Tariquia libre de petroleras- corto documental

“¿Qué queremos? ¡Fuera petroleras!” Fue el fuerte coro de las decenas de comunarixs de Cantón Tariquía y Cantón Chiquiacá, reunidos el 25 de marzo de 2019 en el punto de vigilia-bloqueo que sostienen ya por 10 días en Chiquiacá. El tema Tariquía ha ocupado recientemente titulares de prensa y espacios en radios de alcance nacional, pero la lucha comenzó a fines de 2016, cuando las comunidades del Distrito 8 del Cantón Tariquía, encabezada por las mujeres tariquiyeñas,iniciaron una lucha desigual para proteger la Reserva de la voracidad petrolera. Ahora, cuando se vive la amenaza del gobierno aliado a la empresa petrolera para ingresar a la Reserva, así como la incursión policial para imponer los proyectos hidrocarburíferos; la lucha de las comunidades se amplía hasta el Cantón Chiquiacá, lugar donde se halla el bloque San Telmo. El 25 de marzo, en Ampliado sindical, Una por una las comunidades, y ante la llegada de autoridades departamentales, contaron porqué rechazan el ingreso de la empresa, cómo fue la represión de tropas policiales, y cómo fue la “consulta” llevada a cabo por el Ministerio de Hidrocarburos, narrando graves irregularidades en su realización, lo cual se muestra en este cortometraje. Que se visibilice la lucha de las comunidades, que se sepa de la lucha de mujeres, hombres, jóvenes de la Reserva, que se libra desde hace tres años ya. ¡Tariquía libre de petroleras!