AWQAPACHA: La guerra heredada y silenciosa que nos toca

El pasado 15, 16 y 17 de septiembre ChaskiKlandestinx participo en el Encuentro Internacional de Medios: Comunicación y Periodismo con Paz, en Bogota – Colombia. Organizado por Colombia Informa, conto con la partipacion de Plan V, de Ecuador; y Neues Deutschland, de Alemania, Contagio Radio, Trochando Sin Fronteras, NC Noticias, Periferia Prensa Alternativa, Colombia 2020 y el Equipo de Comunicación de la Delegación para los Diálogos de Paz del Ejército de Liberación Nacional -ELN-, entre otrxs.
FotoX Oscar Garzón – REMA -ACPP

La compartición nos acercaba al proceso de paz que vive actualmente Colombia, desde la comunicación popular.

“Siempre tenemos ese componente internacional con la intención de aprender de otras experiencias de comunicación y periodismo popular. Y en esta ocasión bajo la pregunta de la paz en un contexto de solución política del conflicto social, político y armado del país. Nos hemos preguntado si puede ser la paz sin una comunicación y un periodismo que logre romper con el cerco que tienen las organizaciones sociales en el país, que logre establecer otras agendas, otras fuentes que se convierta en un escenario de construcción de paz, y por eso hemos decidido organizar este tercer seminario” (Colombia Informa)

 

A continuación y a modo de compartir nuestro aporte al dichoso encuentro, queremos saludar el hálito tenaz de quienes aún resisten en el ser Autónomao de los medios libres. Salud y Larga Vida!

Foto X Oscar Garzón REMA-ACPP

 

Darnos la posibilidad de nombrarnos, re-pensarnos, compartirnos, cuestionarnos, sobre nuestras labores comunicativas, más allá de nuestros afanes de cobertura y producción parece ser un privilegio a veces imposible, en nuestro complejo entramado de sobrevivencias.

Construir espacios de compartición que permitan encontrarnos y acuerparnos, desde la voz y el quehacer libre y autónomo de construir medios y fines libres, populares, comunitarios, o como se llamen, es no solo saludable sino urgente. El hacerlo con nuestras propias palabras, que revelen nuestros propios procesos y sean fruto de nuestras propias experiencias, son acciones de conciencia y liberación. Así develamos la voz expropiada, reinventando nuestra historicidad, forjando nuestra memoria, creando algo nuevo. Una comunicación distinta, que no está escrita en ningún protocolo, ni impartida en un pensum académico, sino que se reinventa dinámica, creativa.

Nosotrxs no somos solo un canal amplificador de voces condenadas al exilio, sino que de ahí venimos…somos la tierra que nos forja. Hablar de comunicación independiente, implica narrar las realidades de las que venimos, que construimos y destruimos, heredamos y abortamos. Porque mientras estemos imbricados en los procesos sociales, no podremos entendernos sin nombrar el aquí y el ahora del que somos parte.

 

Hemos venido a un encuentro de “Comunicación para la Paz” y nosotrxs, Chaski Clandestinx, aunque suene inaudito, nos hemos nombrado en Awkapacha (Awqa: guerra/ Pacha: Tiempo y Espacio). Porque consideramos necesario renombrar el tiempo que vivimos, desde el territorio que habitamos. Porque debajo la paz que nos venden hay un guerra silenciosa que debe ser evidenciada.

Retomar el conflicto, visibilizarlo, nutrirlo, es la única alternativa de sobrevivencia, que tenemos ante el silenciamiento impuesto. Hacer comunicación es nuestra urgencia de contribuir a la movilización continua, a la sublevación permanente. Entender el conflicto y la guerra no desde la perspectiva occidental de exterminio, sino como un Tinku (encuentro conflictivo) necesario para llegar al Pachakuti (tiempo de transformación), al gran cambio, al caos de la rebelión perpetua, al otro mundo posible.

Pelear es abominable pero tenemos que hacerlo. Persistir en la lucha tratando de que en el medio esté el fin, que en la forma esté el resultado. Que por esto no queremos ser violentos, que por esto no queremos participar en el crimen, pero que tenemos que participar en la lucha que no es pacifista, que no está buscando la pacificación y mucho menos está aceptando un contrato de dominación. Estamos buscando una forma de coexistencia armónica que tiene definiciones de paz muy distintas, en distintos pueblos.

¿Y cómo decir esto sin que suene arrogante frente a, por ejemplo, la realidad de medio oriente? ¿Que podrían decirnos lxs niñxs de Palestina, Irak o Afganistán sobre la guerra y la paz? ¿Qué dirá el pueblo Colombiano sobre guerra y paz después de más 50 años de levantamiento armado, paramilitarismo y extermino? ¿Qué podremos decir nosotrxs desde la mal llamada Bolivia sobre guerra y paz?. Venimos a dialogar, a escuchar. A tratar de comprender ¿cuál es el proceso que están viviendo, y que nombran paz?, ¿qué significa la guerra? ¿Qué nombramos como paz? y ¿cuál es la paz a la que queremos llegar?

Para nosotrxs no es esa Pax occidental, que llega con la conquista, que se impone a punta de cruz y espada. Esa paz eterna que viene luego de una vida de flagelación en la tierra.  Y que termina siendo un contrato social de dominación en la cual no te exterminan a cambio de que te subyugues a ciertas lógicas de silenciamiento y sometimiento. Esa “paz” foránea, superficial, parcial, es un eslogan abstracto, no la conocemos, no la sentimos.

Si bien, nosotrxs no vivimos esta guerra abierta, el paramilitarismo, ni la violencia extrema, la masacre, el bombardeo o las desapariciones masivas forzadas; no quiere decir que la paz exista en nuestros territorios. A veces la violencia de la guerra desmedida impide ver que el enemigo perfeccionó sus tácticas y nos ataca de distintas maneras. Que el exterminio no solo puede ser físico; sino que pueden aniquilar tu alma, extirpar tus sueños, robar tus universos de definición, folcklorizar tus cosmovisiones, expropiar y banalizar tus reivindicaciones. Es una guerra silenciosa, es una guerra heredada, que es importante nombrar y recordar cuando hablamos de paz. La agresión es sistemática y nos jode a todxs.

Y acá no se trata de escoger entre un marido que te mata, uno que te golpea o uno que te manipula, todos representan la misma cara del despojo, del extractivismo, de la militarización, del feminicidio, de la criminalización, de la trata y la muerte. Todas representan el mismo mecanismo de opresión de un enemigo que desde hace 500 años es el mismo. Todos, son rostros distintos de la misma maquinaria bélica.

La violencia existe y es tenaz. Nuestra historia extractivista, hoy más latente que nunca, así lo evidencian.  Con altas y bajas intensidades, con sus particularidades, pero todas con el mismo horizonte de saqueo y violencia como práctica de dominación, es nuestra realidad compartida.  El extractivismo perfora la vida, saquea tu alma, vacía tu entorno, encarcela tu ser, militariza tu territorio, desplaza tu comunidad, criminaliza tu estética, mata tu cuerpo ¿acaso esta no es una guerra?

 

Desde que este mal gobierno llegó al poder, en Bolivia, empezó un largo ciclo de silenciamiento de movimientos sociales y voces disidentes. Un silencio primero esperanzador, luego cómplice, luego muy parecido a la estupidez.

Hasta que el año 2011, llegaron voces desde la Amazonia convocando a una marcha pacífica, denunciando el terrorismo de estado en estos territorios. Saldrían de Trinidad rumbo a La Paz, un 15 de agosto, rememorando la histórica marcha por el “territorio y dignidad” de 1990. Esta movilización desde de tierras bajas tiene, entre otras características, la particularidad de enunciarse pacifica, probablemente por su historia de evangelización, muy distinta a la resistencia bélica de los pueblos de tierras altas que son más guerreristas. Esta protesta que parte desde la asimilación pacífica de la peregrinación y el sacrifico fue a medio camino violentamente reprimida.

Este es el momento específico, que engendró al proyecto de Acción y Comunicación, hoy Chaski Clandestinao. Es decir, fuimos paridxs por un conflicto, una lucha reivindicativa que puso el pasado por delante, que enunció la resistencia desde el cuerpo, que buscó la paz como horizonte, pero lo hizo rompiendo el silencio, y que se encontró con la represión violenta y colonial en el camino.

 

Y es que nosotrxs no nos estamos enfrentando a un gobierno cualquiera, además del viejo aparato militar de siempre, estamos frente a un presidente, exdirigente cocalero, que conoce las lógicas y mecanismos de la organización sindical; contra un vicepresidente, ex guerrillero arrepentido y reformista; frente a un gabinete ministerial, que acompañó procesos de lucha y organización; que por lo tanto conocen muy bien el entramado comunitario y los mecanismos de desorganización.

Entonces, al conocer tan bien al movimiento social, al representar al estado y tener el poder económico, policial y militar, la guerra que hasta antes era más simbólica, aunque no por eso menos violenta, se amplificó a lo legal, a lo judicial, a lo militar, a lo criminal. Y lo peor de todo, es que continúa siendo silenciosa.

En septiembre del 2016 Bolivia firmo un acuerdo de “cooperación militar” con Rusia. Capacitación, intercambio, inteligencia, transferencia tecnológica y material bélico, entre otras, son algunos de los objetivos, en el aun no público acuerdo. Para junio de este año, se infiltro un proyecto de Decreto Supremo, en el cual se daría el control y custodia de empresa e instituciones publicas estratégicas que “cumplen funciones económicas en recursos naturales” a las Fuerzas Armadas. Y nosotrxs nos preguntamos ¿Por qué este incremento de militarización territorial? ¿A quién protegerá el aparato militar? ¿De quién? ¿Contra quién? ¿Bajo qué condiciones?

Recientemente, cuando las organizaciones del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) convocaron a su máximo encuentro orgánico, el “Encuentro de corregidores”, el estado montó un encuentro paralelo (estrategia de la guerra colonial), dividió organizaciones y militarizó el Territorio. Nunca antes se había militarizado un Territorio Comunitario de Origen (TCO), por su condición territorial indígena.

Con la crisis de los precios del petróleo y con la necesidad de solventar el clientelismo del sistema caudillista y la perpetuación del capitalismo, en mayo del 2015 se promulgó un Decreto Supremo en el que se permiten hacer explotaciones hidrocarburiferas en territorios hasta antes salvaguardados como naturales. El 2014, y para continuar con la violencia legal, se aprobaba la Ley de Minería y Metalurgia en la cual el estado se auto otorgó la potestad de apresar, levantar juicios a quien se oponga a la actividad minera, porque es un recurso de “propiedad de la nación boliviana” y porque ir en contra la extracción era ir contra la patria, una traición que se castiga. Entendiendo, para ambos casos, que el subsuelo era propiedad estatal y que las comunidades que habitan milenariamente estas regiones tan solo eran dueñas de un par de metros bajo la tierra que pisan. Es una encrucijada contra la tierra comunal, como lo fue durante el siglo XIX. ¿Esto acaso no es esta la revivificación del viejo discurso de la guerra colonial?

Estos territorios continúan siendo para el imaginario colonizador vaciables, expropiables, despojables. Y ahora nos preguntamos ¿despojables para qué?

Además de las odas al cemento, el culto a la personalidad del caudillo, pago de rentas, prebendas y cooptaciones, gran parte de este dinero es destinado a inversiones exorbitantes de propaganda, a campañas mediáticas de desprestigio de dirigentes, activistas y de movimientos. Se hacen campañas de desinformación y justificación de proyectos extractivos arguyendo que el desarrollo permitirá a las “pobres” comunidades indígenas salir de la pobreza, la incivilización y la barbarie…

Todo esto con producción cinematográfica, con protagonistas blancos y un desarrollo occidentalizado como horizonte. Entonces, nos preguntamos ¿esta guerra mediática no responde acaso a la misma violencia sistemática que vivimos todxs ahora en nuestra América?

El estado se ha vuelto en el principal inversionista de las empresas de comunicación, incluso de los de la vieja derecha empresarial racista. Coaccionó medios para que no cubran ciertas demandas sociales, bajo amenazas de quitarles inversión en propaganda. Llegando incluso a asfixiar a medios de información que se mantenían críticos, influyendo en despidos de periodistas específicos[1].

Por eso, nos hace tanto eco cuando el sub Galeano habla de cuando el capitalismo empezó a lucrar con la no producción, que es aún más rentable callar, no producir, no denunciar, que hacerlo. Porque detrás de ese silencio mediático se puede lucrar aún más que diciendo o haciendo noticia.

Entonces pues, la guerra y la violencia no son solo armadas, la paz capitalista que nos quieren vender es la perpetuación de la impuesta colonial. Algunxs dejaran las armas, incluso aquellxs que se habían mantenido con ellas durante tantos años, pero la guerra no habrá terminado. Porque mientras no exista, como ya se ha dicho acá, justicia y dignidad, la paz seguirá siendo un horizonte que se aleja dos pasos cuando nosotrxs avanzamos uno.

 

¡Pero nosotrxs avanzamos! y eso también hay que nombrarlo, consideramos que cambiar las narrativas de la violencia hegemónica parte por reconocer los procesos creativos de reflorecimiento que atravesamos, que atraviesan los movimientos sociales, indígenas y populares que resisten. Porque no olvidemos que el principal triunfo en una guerra es la desmoralización del enemigo. Y nosotrxs vamos a construir nuestras narrativas denunciando al opresor, pero también reivindicando nuestros triunfos, nuestras posibilidades, nuestros reverdeceres. No nos vamos a quedar en el manto lúgubre derrotero.

Así, acompañamos, los nuevos procesos colectivos de organización que se está viviendo en Bolivia. Por ejemplo, las comunidades de Tariquia, al ver que sus instancias sindicales ya no los representaban, deciden crear un nuevo espacio organizativo: el “Comité de Defensa”, con comunidades de base. O, por ejemplo, cuando las del río Beni y Quiquivey ante la amenaza de la construcción de dos mega represas que inundarían no solo sus comunidades, sino también el área de asentamiento de pueblos en aislamiento voluntario y sus bosques compartidos y ante la traición de CEPILAP, su antigua estructura de representación, deciden conformar la Organización de Mancomunidades de Río Beni y Quiquivey.

O cuando en el TIPNIS desisten de salir en más peregrinaciones, para ahora atrincherarse en su territorio, bloquear los ríos y concretar acciones directas de expropiaciones y enfrentamiento de cuerpo a cuerpo, aun siendo estos milicos o personeros de estado.

O cuando el Concejo Nacional de Ayllus y Markas del Qollasuyo, CONAMAQ, ante el robo de sus oficinas decide nombrarse cada unx una oficina, y ante la cooptación de sus autoridades potenciar el gran Consejo de Amautas y el de Mujeres y el de Jovenes

En la medida que el estado y el capital perfeccione sus estrategias de invasión y colonización la resistencia ancestral también lo hará.  Y nosotrxs que venimos de ahí, que continuamos ahí, también nos impregnaremos de esta creatividad. Desde las enunciaciones hasta los formatos, desde las formas hasta los fines. De lo que se trata es de voltear el triunfo al despojo, fortalecer los largos procesos de lucha, reivindicar nuestras memoria subterránea, nuestra memoria larga y a nosotrxs con ella. Ser partícipes en todo nivel de los proceso de lucha colectiva, fortalecer el vínculo a partir de la convivencia, posibilitar lazos de comunicación horizontal, seguir poniendo el cuerpo en la calle, en la brecha, en las comunidades, en la internet, buscar esas “alianzas insólitas” que nos hagan temblar para seguir y seguir…que esta larga lucha en la construcción de medios libres, de voces autónomas, aun acaba de continuar…

[1] Los casos mas emblematicos son los de Amalia Pando, Andres Gomez y Wilson Garcia Merida

Otras intervenciones:

Periferia Prensa Alternativa: http://www.colombiainforma.info/comunicacion-y-periodismo-con-paz-comunicacion-popular-para-la-construccion-de-paz/

Equipo de Comunicaciones Trochando Sin Fronteras: http://www.colombiainforma.info/comunicacion-y-periodismo-con-paz-para-narrar-hay-que-tener-una-postura/

Delegación de Diálogo de Paz Ejército de Liberación Nacional: http://www.colombiainforma.info/comunicacion-y-periodismo-con-paz-el-compromiso-es-construir-nuevos-sentidos-comunes-afirma-el-eln/

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Los octubres del pueblo: en homenaje a Jorge Frías y Luis Villca Gavincha

 

(Foto: Radio Erbol)

 

Mientras políticos de oposición y oficialismo se llenan la boca de “democracia”, “Che Guevara”, y etc., están muriendo entre penurias lxs verdaderxs luchadorxs que se enfrentaron a las fuerzas represivas.

Con gran pesar, sabemos del fallecimiento de  Jorge Frías, beniano, víctima de la dictadura de Hugo Banzer Suárez, quien murió en la indigencia y el abandono en La Paz. También, a 14 años de la Guerra del Gas, este lunes  falleció  en el olvido Luis Villca Gavincha,  por secuelas de una bala en la cabeza que le disparó el ejército aquel octubre. Ese mismo ejército que Sánchez de Lozada sacó a las calles ese 2003 a nombre de la “democracia”, y que ahora es aliado del gobierno del MAS a nombre de la “democracia”.

Jorge Frías, estuvo preso en la Isla Coatí y protagonizó la famosa fuga de este centro de detención, sin embargo, junto a varios de sus compañeros, no tuvo una respuesta a sus demandas de atención del estado, aunque desde hace cinco años, se instalaron en un plantón frente al Ministerio de Justicia.

Mientras lxs del poder, que robaron la lucha de la gente,  pueden hacerse atender en Cuba o en las mejores clínicas del extranjero o el país, don Luis falleció esperando y pidiendo en vano la atención médica en el Hospital del Norte. Luego de varios años y promesas, la justicia y solidaridad nunca llegaron a muchas de las víctimas y heridos de ese octubre.

EN HOMENAJE A LXS LUCHADORXS JORGE FRÍAS Y LUIS VILLCA GAVINCHA, PRESENTES!!!

OCTUBRE NO SE OLVIDA

La lucha continúa

 

 

Los heridos relatan sus historias

Luís Villca Gavincha

“Este puente que vemos de Río Seco es testigo mudo de los hechos de Octubre de 2003. Un 12 de octubre de 2003 estaba minado de militares como si tuviéramos armas para defendernos; sin embargo, hemos sido masacrados los alteños. Mi persona ha caído a dos cuadras de la planta de alta tensión de Río Seco. Era domingo al medio día, cuando un camión estaba descargando entre 60 a 70 “dálmatas” en una esquina y me encuentro con un militar agarrado de su fusil que estaba cansado que habría llegado de algún Regimiento de provincia, entonces, me lance al militar. Cuando forcejeamos por unos 15 a 20 minutos, el militar, se sentía vencido, ordena disparar a sus camaradas y seis dálmatas se acercan y me disparan en el muslo derecho que tiene una entrada y salida. 

Mi persona ha caído pero los militares cobardemente me rematan en el ojo poniéndome el fusil que tiene una entrada en el ojo y (la bala) se alojó en el cerebro. Quiero decir que no encontramos justicia. Hace años era alegre y vivía feliz en mi hogar, ahora me siento aislado de la sociedad por eso ha cambiado mi vida. Las víctimas de octubre hemos quedado olvidados porque nadie se recuerda de nosotros”.

Testimonio de Luis Villca Gavincha, Fuente: La Patria, octubre 2014

Enlaces:

Excombatiente de ‘guerra del gas. Muere tras esperar tres días atención en Hospital del Norte

Víctima de la dictadura murió en la indigencia y abandono

 

 

 

Militarización, hostigamiento y la obstinada lucha por el territorio y la dignidad en el Tipnis. Parte 2

Llegamos a Puerto Tarumá, a unos minutos de Gundonovia, la puerta del Tipnis, ahí los autos de la gobernación del Beni habían bloqueado el camino y habían tapado sus oídos a los reclamos de la dirigencia orgánica del Tipnis y la de Amparo Carvajal, la presidenta de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia. Tuvimos que cargar unos 150 metros los alimentos y equipo que se usaría en el XXXII Encuentro de Corregidores del Tipnis hasta las canoas que estaban en las riberas del Rio Isiboro.

Estando aun a la espera de que más canoas vengan a recogernos, Cecilia Moyoviri, comunaria de San Ramoncito del Rio Ichoa, empezó a recoger la basura y las latas de cerveza que habían consumido los adeptos al gobierno. Otros hacían llamadas para asegurar algunos detalles de la venida de un comunario de Puerto San Lorenzo, que traería la gasolina y antiguos dirigentes de la CIDOB, CPIB y CPEM-B. La gasolina serviría para que las personas retornen a sus comunidades una vez terminada el encuentro.

Las canoas venían por nosotros. Los rumores eran más fuertes todavía: están militarizando la comunidad de Gundonovia, la puerta de ingreso al Tipnis.

Canoas con dirigentes y comunarixs del Tipnis rumbo al XXXII encuentro de corregidorxs.

Casi dos horas tardamos hasta llegar al Centro de Gestión, y la sorpresa fue agradable: las comunidades de base, sin consultar con la dirigencia, -porque ésta venía en la misma comisión que nosotros-, habían decidido bloquear el río. A primera vista flotaban bidones de aceite color rojo, se sostenían del alambre de púas que cruzaba de un extremo al otro el rio. Nos traían a la memoria algunas escenas de la resistencia indígena a la post-consulta, que el gobierno de Evo Morales trata de invisibilizar desde el año 2012[1].

El rio Isiboro había sido bloqueado; sin embargo las canoas y los deslizadores que iban al encuentro oficialista de la comunidad de San Pablo, podían pasar levantando levemente el motor para que las hélices no se rompan con el alambre. Estas canoas con regalos del gobierno para las comunidades que asistiesen a su encuentro, era una señal simbólica muy evidente de las prebendas que el gobierno y los comunarios estaban negociando su territorio.

Llegamos al encuentro orgánico el 25 de agosto, justo para compartir el almuerzo de la olla común. Las reuniones se habían programado y las comunidades asistentes se presentaban una a una. Acordaron que el otro dia empezaría temprano el encuentro.

El bloqueo del rio Isiboro, a unos metros del centro del centro de gestión. Lugar del encuentro de corregidores.

LA FERTILIDAD DE LA RESISTENCIA EN EL TIPNIS.

Las reuniones previas del 25 de agosto, fueron interrumpidas por una comisión a la cabeza de los militares de la fuerza naval. Ellos traían consigo una chata (barco grande), y barcos pequeños con regalos que habían traído desde Trinidad. El encuentro los había llamado “La comisión de la prebenda” y decidieron que no pasarían hasta después de terminar el encuentro.

El comandante de la fuerza naval del departamento del Beni, se había comprometido a que ese barco no volvería a pasar. Con esas palabras y un abrazo a la dirigencia, se marcharon de regreso a la comunidad de Gundonovia.

La reflexión y las palabras volvían a brotar al interior del encuentro el sábado 25 de agosto. No podían creer que Domingo Nogales haya traicionado la confianza de las comunidades que lo habían elegido. La indignación era general y evidente.

Una voz del fondo se hace oír, todos y todas la miraron y escucharon en silencio, era la hermana de Domingo Nogales, (el ahora ex presidente de la sub central del Tipnis), quien dijo:

“…ahora en mi comunidad estamos nuevamente divididos por el gobierno, ya estábamos bien después de la resistencia a la consulta y otra vez este problema. Nuestro presidente (Domingo Nogales) que pusimos es débil, porque a él no le costó nada el territorio. Nuestros padres, los más viejos que fueron a la marcha, han ido jóvenes también, pero él no ha ido, no ha sufrido. Precisamente  cuando a él lo pusieron a la dirigencia no cumplió el mandato que le dio el pueblo, entonces el fácilmente negoció el territorio. Él es mi hermano menor y yo no lo apoyo. La gente del gobierno, escoge a una persona y promete proyectos….son comprados pues por una cosita, por víveres. Mienten a los comunarios. Antes las cosas se decidían en un encuentro como este, la decisión era en conjunto y ahí se decidía, la  política ha entrado y cada uno esta decidiendo nuestras cosas…. A mí me duele, nos duele a todos porque pensamos en nuestros hijos e hijas, para que tengan este territorio.

Las reflexiones y decisiones del  encuentro duraron hasta la madrugada del otro día.

La primera ves que se ve militares cerca del encuentro de corregidorxs. Adelante de ellos, el alambre de púas que bloqueaba el rió. (Foto: chaski clandestinao)

El domingo 27 de agosto de 2017,  minutos después de empezar la nueva jornada del encuentro, los  gritos desde el borde del rio se hacen oír: volvieron, los militares volvieron y están pasando. Todos  y todas saltaron de sus asientos para ver qué pasaba. Una comunaria de San Ramoncito del Rio ichoa les advierte: ayer nos prometieron que no volverían, respeten nuestra reunión y la tranca que pusimos en el rio. El militar responde: estamos pasando a su territorio, y hace una señal con la mano, indicando que pasen.

Un deslizador se acerca a la tranca que está en el rio. Bajan tres indígenas del encuentro a las orillas del rio y siguen gritando a los militares que continuaban ingresando sin permiso:

             -Oiga usted no entiende, venga a hablar con nosotros.

              -Van a respetar a las autoridades de las comunidades o no van a respetar, dice un comunario de Nueva Lacea.

Un deslizador pasó sin hacer caso a las advertencias de lxs comunarixs. Los gritos eran cada vez más fuertes, la indignación también.  Los militares continúan navegando sin hacer caso a las advertencias. Bajan a la orilla 5, 10, 20 indígenas, suben a sus canoas y se dirigen por el río para impedir que la prebenda gubernamental pase, y así hacerse respetar en su territorio. Son 7 indígenas que van en la primera canoa, con ellos va Moises, un yurakaré que en lugar de flecha lleva una cámara.

Un deslizador con militares a bordo acelera su motor e impacta contra la canoa. La indignación crece y parte una segunda canoa, son mujeres en su mayoría.

La primera canoa logra bloquear el paso a los militares y la segunda va en su apoyo. Logran que una “chata” con regalos gubernamentales encoste al frente.

La tercera canoa parte y yo voy filmando en la cuarta.

Conmigo van autoridades del Tipnis, veo atrás y la gente comienza a seguirnos. Ya no son cuatro canoas, son muchas más.

Carajo fuera de aquí, el territorio se respeta, gritan todxs.

Pasamos a la primera canoa, allí está la primera barricada que bloquea el rio. Todos están parados apoyados de sus remos.  Se suman más canoas, el bloqueo se fortalece. Las dos restantes chatas con prebendas se alejan un poco y los militares no tienen más que enfrentar la indignación de lxs indígenas. Los uniformados están ahí varados al medio del rio, confusos, desubicados, cansados, filmando y sacando fotos sin mirar cómo o a quien. Todos los milicos llevan chalecos salvavidas.

El bloqueo de comunarixs del Tipnis a Militares de la naval.

Un comunario de Nueva Vida del Rio Isiboro les escupe su rabia en la cara:

          -Qué quieren con nosotros, qué quieren con nosotros. No conocen la constitución, siguen queriendo abusar,                 ¿Siguen queriendo hacer un Chaparinazo en nuestra propia casa[2]? Ustedes están acostumbrados a abusar de            los pueblos indígenas. Apeguen sus barcos a la orilla. Díganle a Evo Morales que no nos siga abusando. Evo                  Morales será presidente, pero tiene que respetar nuestros derechos. No estamos en Chaparina, carajo.

Los militares ocultan su rostro y sus ojos no pueden ver a la cara del que les grita.

Delante de nosotros esta una canoa con Marqueza Teco, presidenta de la organización de mujeres del Tipnis e Hilario Noto, corregidor de la comunidad Villa Fátima. Hay cuatro militares delante de ellos, uno golpea en la cabeza a Hilario Noto, después jala de los cabellos a Marqueza. Los militares logran reducirlos y Marqueza saca un palo y golpea en las piernas al milico que los había agredido. Oigo gritos desde el frente, la rabia se apodera de todxs.

Muy cerca de ahí esta la primera chata con prebendas varada en el borde el rio. Los indígenas de la resistencia  suben ahí e intentan golpear a los milicos. Uno, dos, tres canoazos contra los milicos. Estos se desesperan y aceleran su deslizador, se suben encima de la canoa que los estaba bloqueando y terminan volcándose. Hay milicos asustados flotando en el rio, un turril de gasolina y varios de sus equipos también.

Después de toda la confusión que genero la agresión de militares a dirigentes del Tipnis, los militares se desesperan, aceleran el motor de su deslizador y se vuelcan.

En toda la confusión una chata con prebendas logra pasar por el frente, otra es intervenida por una canoa con mujeres indígenas de la resistencia a bordo.

Logramos dar una vuelta recorriendo por el rio y esto parece una zona de guerra. Hay turriles flotando, un deslizador hundiéndose y los gritos que persiguen la memoria de los reprimidos en Chaparina:

No queremos verlos en nuestro territorio. Igual que en Chaparina querían hacernos, pero estamos en nuestra casa. Hasta donde vamos a llegar con los abusos y atropellos.

Una chata se acerca para remolcar el deslizador hundido, otra a recoger a los milicos que estaban flotando en el rio y toda la comisión de la prebenda regresa por donde vino.

El deslizador hundido remolcaba la chata más grande con regalos. Así que la chata se quedó varada en la orilla del rio. Voy, miro los regalos gubernamentales y encuentro: Picotas[3], palas, tenis, arrocillo, lana, algunas pelotas y cosas que están en cajones y no se  pueden ver.

Hay dos comunarios del Tipnis que se quedaron, uno de ellos es guarda parques y éste es confrontado por Cecilia:

-Si tú has defendido nuestro territorio, pero hazlo con honor, no vendido, no comprado por esto que estas llevando, eso no lo necesitamos. Por años hemos vivido en el Tipnis y nuestra resistencia es la original, no estamos comprados.

Más adelante Marqueza, casi llorando, hace lo mismo con el otro comunario:

… que hemos hecho para que nos traicionen, donde vas a ir a vivir, donde va ir a vivir tus hijos. Pasado mañana el gobierno te va a botar y nos vas a buscar a nosotros. Eso tiene que tomar en cuenta, ahora son muñecos del gobierno, pasado mañana los va a botar.

La chata se queda varada y la orden de la dirigencia sobre las prebendas es clara: nadie toca nada de aquí. Al día siguiente esa “chata” es llevada hasta Gundonovia. Aunque había voces y posibilidad de expropiar los “regalos estatales”, por segunda ves lxs indígenas de la resistencia rechazaban la prebenda.

De las reflexiones y decisiones del Encuentro de Corregidores

La reflexión y las decisiones en el Cabildo indigenal del Centro de gestión.

Luego de esta resistencia a los militares, ya en el encuentro, las palabras volvieron a fluir, se abrazaron y solidarizaron. Se tejieron nuevas alianzas, complicidades y una agenda de lucha por el territorio y la dignidad, no solo en el Tipnis, sino en otros territorios indígenas. La fuerza que tiene el  Tipnis es increíble. Nos recuerdan siempre que la resistencia y lucha nunca se acaban. Mutan, se reconfiguran, pero están ahí, en nuestra memoria, en nuestra indignación, en nuestra rabia.

Desde sus bases, desde el rechazo a la amenaza y la prebenda, el gran Encuentro de Corregidorxs no pudo ser boicoteado. Se posesiono a la nueva dirigencia, se reeligieron a algunxs, y otrxs asumieron la responsabilidad de luchar por el Tipnis. Fabian Gil fue electo presidente de la Sub Central del Tipnis, Cecilia Moyobiri como vicepresidenta, Kelly Noza como secretaria de organización y economía, Marcos Maleca Teco como secretario de salud y educación, Roger Suarez Roca como secretario de tierra y territorio, Nemecio Noza como secretario de recursos naturales y medio ambiente. En la organización de mujeres, Marqueza Teco como presidenta y Adelaida Rocha Noza como vicepresidenta.

El abrazo a Kelly Noza, nueva secretaria de organización y economía del Tipnis.

El encuentro les dio un mandato, el más importante: hacer cumplir el derecho a la libre determinación de los pueblos que habitan el Tipnis y defender la Casa Grande.

En las resoluciones finales desconocen a la CIDOB afín al gobierno central y se declaran en emergencia, movilización y resistencia permanente. Además solicitan una auditoria externa al proceso de consulta “previa” que llevó adelante el gobierno central el año 2012.

Aclaran también que los pueblos indígenas que habitan el Tipnis nunca solicitaron al gobierno central la anulación de la ley 180 de protección a ese territorio y rechazan la ley 969 que permite la construcción de la carretera por medio del Tipnis y permite también, el ingreso del sector privado a su territorio.

Los rumores sobre posibles detenciones y mandamientos de aprensión

El encuentro terminó y los comunarios tenían que volver a sus comunidades y la nueva dirigencia a la ciudad de Trinidad. Hay fuertes rumores de que habían detenido a comunarios de Gundonovia. Todo hasta ese momento es confuso. No sabíamos nada en concreto. No teníamos comunicación con nadie. La Asamblea de derechos humanos se había ido un día antes, el ex defensor del pueblo también.

Se barajan varias posibilidades. Las comunidades deciden acompañar a los dirigentes hasta pasar Gundonovia. Al final se decide que todos nos trasladaríamos a casa de uno de los nuevos dirigentes, la cual queda unos minutos antes de Gundonovia y a unos tres kilómetros de ahí había señal de teléfono móvil, de ahí nos comunicamos con la prensa y activistas en las ciudades. Nos confirman que la corregidora de Gundonovia Delsy Yujo y su padre, Modesto Yujo fueron detenidos y llevados a Trinidad por los milicos.

Hay avionetas sobrevolando muy, pero muy cerca de nosotros, no sabemos si es la prensa o los milicos. Nunca nos enteramos. Un contingente de milicos están aproximadamente a 150 metros de nosotros.

En la tarde, casi entrada la noche sale del monte un comunario de Gundonovia que había escapado por temor a que lo detengan. Está cansado y temeroso. Nos confirma que Delsy y su padre fueron llevados a Trinidad por los milicos.

Hubo rumores de que los militares nos detendrían a todos en Gundonovia. Hay deslizadores con militares a bordo que vienen a sacar fotos y vigilar a la comisión.

Ya era muy tarde para partir hacia Trinidad, así que decidimos quedarnos esa noche en el mismo sitio. En la noche hay abundante asado y baile.

En la mañana muy temprano todos desarman sus carpas y mosquiteros. La flotilla de la resistencia nos acompañaba hasta pasar Gundonovia. El sol salía rojo, lo que hacía más impresionante ver la cantidad de canoas llenas de gente y banderas flameantes del Tipnis. Todxs vivaban al Tipnis y se saludaban con las canoas ya en movimiento.

Las canoas de la resistencia acompañan a sus dirigentes hasta pasar la comunidad de Gundonovia que está militarizada.

Hicimos una parada en una Gundonovia militarizada y comunarios temerosos de su presencia. Nos pasaron fotos y vídeos de como los militares tomaron esa comunidad, mataron tortugas y dispararon aves.

Nos siguen filmando, hay un silencio que invade a todxs. Hay deslizadores varados con sus motores encendidos a los dos costados del rio. El comunario que había escapado de Gundonovia va a traer sus cosas personales para continuar viaje. En eso los milicos ofrecen gasolina a un dirigente.  Lo rechazan. Y la flotilla de la resistencia nos acompaña hasta Nueva Canaan, la comunidad vecina en el Tipnis.

Los rumores soplan fuerte: dicen que el gobierno espera a que se calme la situación en el Tipnis para ejecutar los mandamientos de aprehensión que hay contra algunos dirigentes y activistas-periodistas que fueron al encuentro de corregidores. Mientras tanto se grita: Viva el Tipnis, Makchama Evo, carajo!!

 

NOTAS:

[1] La resistencia indígena a la post consulta se dio después de que el gobierno boliviano firmara el contrato con la empresa brasilera OAS para la construcción de la carretera que partiría el corazón del Tipnis y dos marchas a la ciudad de La Paz.  La resistencia fue férrea, el método común era bloquear los ríos para impedir que las brigadas de “consulteros” pudieran ingresar a las comunidades, ya que habían serias denuncias en torno a las irregularidades que dichas brigadas estaban cometiendo. La invisibilización de esta resistencia por parte del gobierno y sus medios de comunicación, se hizo evidente cuando comunarios de San Ramoncito del Rio Ichoa enfrentaron a la comisión de que encabezaba el ex ministro de la presidencia Juan Ramón Quintana y que causaran daños al helicóptero en el que iban. Esta noticia se dio a conocer en Bolivia gracias a los medios libres.

[2]  El año 2011 en plena marcha indígenas, el gobierno boliviano interviene violentamente el campamento de los marchistas en el sector de Chaparina. El objetivo era desmovilizar y acabar con la marcha, no lo pudieron hacer y al contrario eso atrajo la solidaridad en la ciudades capitales.

[3] En ese sector del Tipnis no usan picotas porque no hay piedras.

Dirigentes orgánicos del TIPNIS rechazan amenazas de gente afín al MAS

La dirigencia orgánica del TIPNIS, mediante un comunicado público, rechaza el amedrentamiento que personas afines al MAS, están desplegando en su contra.

Estas amenazas fueron emitidas en un “Voto Resolutivo”, que oficializó el grupo de dirigentes indígenas vinculados al partido de gobierno Movimiento Al Socialismo. Este documento fue realizado en el encuentro oficialista de San Pablo del Isiboro los días 25 al 27 de agosto de este año.

Dicho resolutivo emitía varias medidas políticas contra las comunidades, personas y dirigencias indígenas que están en resistencia a la carretera: 1. Exigían la destitución de Marco Fabricano  como coordinador del Centro de Idiomas y Culturas; 2. Demandaban la EXPULSIÓN DEL TERRITORIO INDÍGENA de la dirigencia orgánica del TIPNIS y exdirigentes conocidos por su oposición al proyecto vial como Marcial Fabricano,  desconociéndolos como vivientes del territorio; 3. Pedían por último, como medida punitiva, que Migración e INTERPOL se hicieran presentes en el territorio para expulsar a “personas extranjeras”, las cuales, fueron identificadas participando supuestamente del encuentro orgánico en el Centro de Gestión,  acusados de haber generado “actos vandálicos” contra indígenas y bloqueos en el río.

La dirigencia orgánica a la cabeza de Fabián Gil y Marquesa Teco, expresa su rechazo a las amenazas de expulsión de su propio territorio, como medidas orquestadas por gente del gobierno, para acabar y borrar la lucha contra el proyecto carretero por medio del parque nacional y en defensa del territorio, que vienen sosteniendo desde hace por lo menos ocho años.

Aclaran que las medidas que tomaron como comunidades indígenas, para controlar el paso en los ríos, no estuvo destinada a ejercer ningún tipo de violencia contra otras comunidades, sino fue una medida decidida como dueños del territorio frente a la llegada de MILITARES DE LA FUERZA NAVAL y personeros del SERNAP. Éstos últimos,  señalan, fueron los que agredieron a la dirigencia indígena opuesta a la construcción de la carretera por medio del TIPNIS.

La lucha por el territorio continúa.

 

 

 

Militarización, hostigamiento y la obstinada lucha por el territorio y la dignidad en el Tipnis

(PARTE I)

El año 2014,  posterior a la Novena Marcha Indígena en defensa del Tipnis y a la resistencia a  la Ley 222 de “consulta previa” , circulaba un proyecto de Ley que tenía la clara intención de anular la Ley 180 de protección a ese territorio. La dirigencia no sabía quién lo había escrito, ni el verdadero peligro que éste representaba para el Tipnis. Según Emilio Noza, para entonces presidente de la Subcentral Sécure, había salido de alguna instancia gubernamental para que alguna dirigencia paralela la pudiese presentar al órgano legislativo.

El documento, según algunos comunarios del Tipnis, había sido filtrado por la dirigencia paralela afín al gobierno central.

Finalmente, el 3 de julio de 2017, indígenas afines a Evo Morales hicieron entrega del Proyecto de Ley de protección, desarrollo integral y sustentable del territorio indígena – TIPNIS, el cual anula la intangibilidad y da luz verde a la rechazada carretera que parte en dos el corazón de su territorio.

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en Defensa del TIPNIS: Cochabamba MARCHA por el AGUA

 

Tras una cabildo popular llevado a cabo de manera espontánea en la plaza principal de la ciudad de Cochabamba, el mismo día que el mal gobierno abrogaba la ley 180 (que declaraba intangible el Territorio Indigena y Parque Nacional Isiboro Secure), se convocó a esta marcha para el dia viernes 18 de agosto. La población autoconvocada y movilizada evidencian el repudio ante lo que significaria la construcción de una carretera a traves del bosque que prevee de agua a esta ciudad, que gestó una guerra en su defensa.

DEFENDER EL TIPNIS ES DEFENDER LA VIDA, EL TERRITORIO Y LA DIGNIDAD…y esa es nuestra prioridad!

El gobierno se apoya en una consulta póstuma y de mala fe para imponer la carretera por medio del TIPNIS

LA CONSULTA FRAUDULENTA DEL GOBIERNO EN EL TIPNIS

Después de la novena marcha indígena del año 2012, las comunidades del #Tipnis, decidieron resistir en su territorio al proyecto caminero, y se organizaron para rechazar a las brigadas de consulta póstuma enviadas por el gobierno central para intentar “legitimar” la construcción de la carretera por medio del territorio indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS).
Este vídeo ilustra el carácter de la consulta fraudulenta del gobierno y de la cual argumenta su legitimidad.

El día 3 de agosto de 2017, el gobierno boliviano anulará la ley 180, Ley que protege al territorio indígena de la agresión de colonos, la invasión de madereros y petroleras.

El Tipnis está en alerta y necesita de nuestra apoyo solidario en las movilizaciones que vayan a venir.

#ResistenciaDigna #AlertaTipnis #Bolivia